Habitación 402

Dónde todo avanza pero nada cambia. Encuentra tu lugar de paz en la sierra madrileña, será como volver a casa.

Nuestra vida ha tomado un ritmo frenético, se nos escapa el tiempo entre nuestros dedos, la falta de horas en nuestros días nos asfixian, nos ahogamos, necesitamos una válvula de escape, en donde el tiempo se detenga o que siga fluyendo pero que nada cambie. En donde respirar y cerrarlos ojos con el calor del sol bañando nuestro rostro, donde volver a tomar aire. Sé que parece idílico, casi un mundo de fantasía, pero no, lo tenemos muy cerca de nosotros, tan cerca que a veces, no vemos justo lo que tenemos delante. San Lorenzo Suites, es tú válvula de escape.
San Lorenzo Suites se encuentra en pleno corazón de San Lorenzo de El Escorial y como lo describen algunos:
“es el pueblo más bonito de toda la sierra madrileña(…) es simplemente hogar, siento que estoy en casa“. Un edén entre calles estrechas y suelos empedrados, los cielos azules, despejados, sin contaminación, anaranjados y rosados cuando despide el día, se quedaron anclados en años anteriores, que te abrazan y te hacen sentir parte de él.

Ese concepto revoleteó en la cabeza de Belén, al tener la posibilidad de reabrir lo que había sido un antiguo hostal. Lo tenía todo para que fuera una carta ganadora: historia, encanto, emociones y recuerdos, todos los ingredientes necesarios para crear algo y que fuera un éxito. Además, jugaba con un valor añadido, pues da igual el motivo por el que visiten el pueblo: negocios, turismo, escapadas…siempre quedan prendados de él y delos amaneceres desde sus modernas y cómodas habitaciones.
Belén Cubillo, la directora y dueña del hotel, decidió dar vida a un antiguo hostal, después de que se lo mostrara, la que se convertiría, en su gran amiga, con la que comparte cafés junto confesiones cada semana, en la recepción de lo que ahora su hotel.
Apenas quedan restos de lo que fue, pero la esencia sigue entre los tabiques de cada habitación, que guardan historias, secretos y reencuentros.

San Lorenzo Suites en San Lorenzo del Escorial puerta principal

Parece que el arte, la historia y el aire romántico de nuestro país es algo que la persigue, sin lo que no puede vivir, pues, ha crecido entre la casa de Cervantes y los veranos de la Sierra de Madrid, afincándose, al menos por el momento, a pocos minutos de lo que ahora es su trabajo, aunque no siempre fue así.
Su vida laboral cambió de la noche a la mañana y se encontró con la posibilidad de cambiar su futuro, ella necesitaba una nueva emoción y el hostal que le insuflaran vida y volvieran a recorrer sus pasillos maltrechos por el paso del tiempo, se necesitaban, se buscaban y hay veces en que tu nuevo comienzo se encuentra entre todo aquellos que siempre te dio paz.
Ubicado en la calle del Duque de Alba, tras una pequeña plaza y colmada de arboles, que filtran la luz creando un juego de luces y sombras, se alza la fachada original, con en tonos blancos y rojos que se funden con los tonos piedra y de la naturaleza a su alrededor.
Una placa oscura con tipografía blanca, nos da la bienvenida al hotel boutique San Lorenzo Suites. Sus pasillos inmaculados con piezas artísticas colgando de sus paredes, nos acogen hasta llegara sus habitaciones, puras y llenas de vida con cada rayo de luz que rebotan en sus paredes blancas.

La decoración minimalista y la paleta de colores, abrazan a la historia de no solo el edificio sino también del pueblo, haciendo protagonista de cada sueño de sus huéspedes, las vistas y el sentimiento de paz que te envuelve, llenando tus pulmones de nuevo, admirando cada detalle detenido en el tiempo.

¿Cómo encontraste este lugar?
B:
Pues cuando tienes la idea de iniciar una actividad así buscas posibilidades, y te vas enfocando en lo que quieres, hablas con personas, te mueves en el sector y le cuentas lo que te inquieta a tus amigos. Y eso es lo que hice yo, y un buen amigo me dijo que su hermana, ahora mi querida amiga, había visto un edificio de un antiguo hostal casi abandonado, sin actividad, en una ubicación estupenda. Y fuimos a verlo… así empezó. Les agradezco mucho a los dos su ayuda. Cuando lo vimos por primera vez estaba destrozado pero ya se veía mucho potencial, en la segunda visita supe que era ese el lugar donde tenía que empezar mi empresa.

¿Qué es lo que más disfrutas de San Lorenzo?
B:
Los paseos. Los paseos son especiales; me gusta caminar y hacerlo cuando las calles están ya vacías, es un placer difícil de explicar. Un paseo por la Lonja al atardecer…da igual si hace frío o calor, o viento o nieve, cada día es diferente y se disfrutan todos. ¡Solo hay que salir abrigadito!

¿Cuándo fue la primera vez que entraste en lo que hoy se conoce como San Lorenzo Suites?
B:
Fue en 2014, el edifico estaba destrozado por el paso de los años, y llegar al quinto piso era peligroso por aquella escalera empinada que muchos vecinos de la villa conocieron.

¿Cómo fueron las obras hasta conseguir este precioso hotel boutique?
B:
Se trataba de un proyecto personal de reconstrucción artesana de un edificio emblemático, de recuperar algo muy especial para el municipio, el antiguo Hostal Vasco, referencia de la hostelería local durante muchísimos años.
Se realizó una nueva estructura, se redistribuyó los espacios y se proveyó de instalaciones modernas utilizando materiales especiales, todo pensado para que los huéspedes disfruten en un ambiente de lo más acogedor posible.

¿Se conserva algo del antiguo Hostal Vasco?
B:
Sólo unos pocos detalles que pudimos mantener, como las paredes que asoman por algunas habitaciones y la fachada.

¿Cuál es la habitación más especial?
B:
La 402. Es la habitación más sencilla, en tonos blancos y tostados, pero ofrece unas vistas impresionantes. A primera hora del día, las torres del Monasterio aparecen con un tono diferente y desayunar sin prisa en la suite, disfrutando de las vistas y la luz, colma la experiencia.

¿Tienes algún rincón favorito en tú hotel?
B:
No especialmente, pero si hay algunas habitaciones que me resultan más acogedoras que otras y que yo personalmente elegiría, por ejemplo, la habitación del ático tiene estupendas vistas y noes demasiado grande.
También me gusta estar en la recepción trabajando, es un sitio tranquilo y bien decorado, con un poco de música ambiente… como el hotel es pequeño, solo ocasionalmente hay mucho jaleo en la recepción, y casi siempre tenemos tiempo para dedicarle a los clientes, es un buen lugar para trabajar.

¿Qué sentimientos y recuerdos te da tu hotel boutique?
B:
El hotel me proporciona muchos sentimientos, la mayoría buenos; le ha dado un valor a mi trabajo. En estos últimos años he aprendido muchísimo, por un lado, un montón de conocimientos del sector hotelero, de cómo gestionar una empresa, temas financieros, gestión de personal, atención al público, etc…Y de mí misma, tomar mejores decisiones, desarrollar mis capacidades, mejorar mis relaciones con los demás, entre otros.
Estoy contenta por haber conseguido poner en marcha y desarrollar este proyecto. Hay mucho, mucho esfuerzo detrás pero también hay mucha satisfacción por el trabajo bien hecho.

¿Hay algún comentario de uno de tus múltiples huéspedes, que te haya marcado?
B:
Una vez, un cliente escribió: las suites en el cuarto piso ofrecen la vista más increíble del Escorial. Te quedarás dormido mirando el Monasterio iluminado y te despertarás viendo la luz que baña la habitación. Te empapas del calor del sol, mientras contemplas en paz la encantadora vista.

¿Cómo definirías San Lorenzo Suites?
B:
Cómodo, cálido, acogedor, con encanto y ¡con la mejor atención!. Tenemos un alto nivel de exigencia, también una gran empatía, para llegar al nivel que los clientes tengan más que una sensación de “estar como en casa”, nosotras deseamos mucho más, deseamos que estén mejor.
Y por último, ¿qué le recomendarías hacer en San Lorenzo a uno de tus huéspedes?
B:
Pues depende del perfil de cliente, si nos preguntan les facilitamos la información que necesitan, algunos vienen por turismo cultural, otros por turismo ambiental, senderismo, gastronomía… también hay huéspedes que vienen por trabajo.
A mí me gusta buscar la agenda cultural y les indico actividades del momento en el auditorio o en el teatro, normalmente les gusta después de una jornada de visitas monumentales o excursiones, alguna recomendación más relajante música, teatro, o una exposición de pintura, suele funcionar bien para completar el día.

San Lorenzo Suites no sería lo mismo sin la historia de San Lorenzo de El Escorial y el pueblo no seguiría brillando sin personas como Belén.

Belén apostó todas sus cartas a una sola mano, fue guiada por su corazón y su intuición y no la falló. Volvió a abrir un viejo hostal que para muchos pasó desapercibido, como un juguete roto y sucio, pero ella supo ver el brillo tras las capas de polvo y las posibilidades que tenía bajo todas las ruinas. Fue a devolverle a la vida, cuando nadie más lo había pensado y él, le dio un nuevo comienzo.

Ahora crea recuerdos tras las puertas de cada una sus habitaciones, regala momentos que se quedaran grabados en la memoria de muchos, con la mejor atención, tanto, que te sentirás mejor que en casa.

Recuerdos que pueden unirse a los de las personas que llenan su corazón de ellos, tales y como declaran tres amigas:
“Tengo tantos recuerdos aquí…los cincuenta años de casados de mis abuelos, mis primos, los cines de la parroquia, ¡el olor a periódico de los sábados cuando iba al kiosko con mi abuelo! tantos recuerdos…pero mi rincón favorito es la terraza de mi abuela”
declara una de ellas con ojos soñadores.
“Creo que podría destacar dos recuerdos sobre los demás: cada navidad yendo a ver el Belén con olor a castañas asadas y las cabalgatas de reyes”, afirma otra de ellas con el corazón lleno.

“El hotel de Belén me llena de nostalgia y a la vez me transmite mucha paz.

Recuerdo cuando mis abuelos me traían a la cabalgata de reyes y la paz que me dan las vistas desde la silla de Felipe II”
se emociona al recordar la última de ellas.
Diferentes personas con diferentes historias, pero todas coinciden en los recuerdos que guardan, en la que esperemos que sea, su eterna memoria, con ojos brillantes de la emoción y con la sonrisa de recuerdos felices.
Crea recuerdos para la posteridad, descansa y sueña en la habitación 402 y despierta con el lujo de un amanecer que no volverás a ver. Ven a San Lorenzo Suites y vive la experiencia.

Periodismolifestyle ClaraGarcía5
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